¿Alargamiento de pene?
Hace poco vi en un canal televisivo de teletienda un producto que nunca hubiera esperado: entre los anuncios del robot de cocina maravilloso y el adelgazador que te hace vibrar hasta las pestañas, empezaron a aparecer entrevistas a mujeres que aseguraban estar contentísimas con los resultados, con haber recuperado su vida sexual y con poder tener un compañero ilusionado de nuevo (todo bastante freak). Me costó varios minutos entender qué cosa alucinante era esa que arreglaba la vida sexual de las personas de una manera tan eficiente.
Al final resultó ser un sistema de alargamiento de pene igual que los que hay publicitados en muchas páginas para +18 (y en la carpeta de spam del correo). Como no me quedó muy claro el funcionamiento, hoy he hecho un ejercicio de investigación y tras elegir entre los casi 300.000 resultados (!) que aparecen en el buscador, resulta que hay montones de métodos para hacer crecer el pene, éstas son las conclusiones:
Cremas y pastillas: como si de una aspirina se tratara, uno hace un tratamiento con esos productos (¡qué miedo!) y se convierte en todo un Nacho Vidal -qué deben llevar esas píldoras…-.
Ejercicios naturales: en sólo dos semanas y de manera permanente conseguirás un alargamiento descomunal, eso sí, los ejercicios 100% naturales son del estilo de la performance Las Marionetas del pene (tú mismo).
Extensores: de varias formas, tamaños y niveles de complicación estos aparatos se colocan en el pene (normalmente punta y base) y se atan a otra parte más del cuerpo para que vaya estirando del miembro y así éste aumente de tamaño (puedo entender que se haga más largo, lo que no entiendo es por qué también prometen que se hace más ancho).
Todos estos métodos que aseguran un crecimiento sustancial del miembro en cuestión no parecen muy creíbles -de hecho, no me creo nada- y creo que muy desesperado y traumatizado tiene que estar un hombre para plantearse probarlo, más cuando no hace falta ser un caballo para proporcionar placer sexual a una mujer. Pero en cualquier caso, los métodos que todas las páginas -y cualquier persona con sentido común- recomiendan NO usar son: las bombas de vacío (un succionador en el que se introduce el pene y… el resto os lo imagináis), las pesas colgadas (!) que no voy a explicar, los extensores de silicona (de quita y pon) y la cirugía (si no quieres que tu pene te salga al precio de una hipoteca).
Y esto es todo por el momento, para más información -no pienso enlazar a ninguna de las páginas comerciales- sólo hay que escribir “alargamiento de pene” en Google y empezar a navegar.
