Vivo en un mundo de fantasía. Soy Hipertextual. Leer más

El ‘Spirit’ de Miller no tiene el espíritu de Eisner

A cuadros me quedo con los vídeos e imágenes de la versión de Spirit que se trae entre manos Frank Miller. El último trailer está muy bien como clip musical hipervitaminado y supermoderno pero de ahí a la obra original de Will Eisner hay tanto como años separan el cómic de esta película.

Me resulta especialmente enervante que tal cosa venga de un autor de cómic que encima era amigo personal del gran Eisner. Recordemos la de veces que se ha quejado Miller del cuidado que hay que tener con este tipo de adaptaciones y cómo se lo puso de difícil a Rodriguez a la hora de empezar a rodar Sin City.

Recomiendo que relean esa obra maestra del pulp de los 40 que es The Spirit y dejen el visionado de la película para un domingo por la tarde, en DVD y en el que de verdad no tengan nada mejor que hacer.

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Breves: Tour Pixar, Megan Fox, Furia de Titanes

Ante el inminente estreno en España de Wall•E, que, criticas previas provenientes de los Estates, viene a ser algo así como la segunda venida de Cristo, poco más o menos, los afables chicos de Rotten Tomatoes nos regalan un pequeño tour fotográfico por las instalaciones del centro neurálgico de la fábrica, esta vez sí, de sueños.

Parece que vivan en un parque de atracciones perpetuo. Malditos sean una y mil veces, pardiez.

Aquí, el tour. Y no de Francia.

se me ve tooooda la bahía de Cádiz Por otro lado, vía FOXnews, nos enteramos que ese prodigio de actriz que es Megan Fox, protagonista de Transformers, está teniendo que ganar peso para la segunda parte de esa joya de arte y ensayo. La chica dice que ya lo tenía que haber ganado para la primera parte, que a Michal Bay no le gustan las chicas huesudas, la edad da igual, pero delgadas no, y que es muy floja para esforzarse en comer bien. Claro. Comer: ese esfuerzo titánico.

Más perlas, muchas, para un rosario de los caros de esos de semana santa sevillana que llevan las señoras arrugadas, en su entrevista: un no parar de genialidades.

y esta cara es de cuando me divierto Finalmente, como no hay nada sagrado y hablamos de titanes, el clásico Clash of the Titans (“Furia de titanes”) va a ser ¿víctima? ¿objeto? de un remake a manos del francés de moda en Hollywood, Louis Leterrier, aquel que obvió a Ang Lee, copió a Greengrass, e hizo de Hulk 2 el protagonista de los sueños húmedos de los productores de Marvel Studios.

Vía Coming Soon, tenemos esta entrevista, en francés pero con subtítulos en el lenguaje de Shakespeare, donde habla de la cosa. Del proyecto, vamos. Recomiendo ansiolíticos para este viaje.

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‘A Few Good Men’: Nicholson, el Dios

Muy pocos actores pueden mantener este ritmo delante de la cámara, de ahí el calificativo blasfemo (pero que queda tan bien en un título) de Dios a este actor que es una fuerza de la naturaleza. Debajo del video las líneas de diálogo que pronuncia, a ver quién es capaz de emularle. Vean, vean:

Son, we live in a world that has walls and those walls need to be guarded by men with guns. Who’s gonna do it? You? You, Lieutenant Weinberg? I have a greater responsibility than you can possibly fathom. You weep for Santiago and curse the Marines; you have that luxury. You have the luxury of not knowing what I know: that Santiago’s death, while tragic, probably saved lives and that my existence, while grotesque and incomprehensible to you, saves lives. You don’t want the truth because deep down in places you don’t talk about at parties you want me on that wall, you need me on that wall. We use words like honor, code, loyalty. We use then as the backbone of a life trying to defend something. You use them as a punchline. I have neither the time nor the inclination to explain myself to a man who rises and sleeps under the blanket of the very freedom I provide and then questions the manner in which I provide it. I would rather you just said “thank you,” and went on your way. Otherwise, I suggest that you pick up a weapon and stand a post. Either way, I don’t give a damn what you think you are entitled to.

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Kung Fu Panda: tigre y dragón. Y mantis. Y mono. Y grulla.

KUNG FU PANDA

Hace poco, un amigo me comentaba cuán harto estaba que casi todas las películas de animación que nos llegaban a los cines estuviesen protagonizadas sistemáticamente por adorables, y en gran parte de los casos coleccionables, animalillos convenientemente antropomorfizados.

Con Kung Fu Panda, Dreamworks en su división de animación vuelve a apostar fuerte por ello para reventar las taquillas del verano 2008. En este caso con la historia de Po, un panda gordo, flojo, y muy pero que muy friki que, de buenas a primeras, es elegido como el legendario guerrero del Dragón, y por tanto, el salvador del Valle de la Paz donde residen del malvado tigre de las nieves, Tai Lung.

No vamos a entrar en disertaciones sobre la elección de animales parlantes como protagonistas de las películas de animación por ordenador del estudio, puesto que al final sólo serían especulaciones sin ningún apoyo de declaraciones oficiales. No obstante es curioso destacar que el mismo estudio, en todas sus películas de animación tradicional sí que apostó por modelos humanos (El príncipe de Egipto, La Ruta hacia El Dorado, Sinbad) cuando en las de animación por ordenador son, con suerte, secundarios (HormigaZ, Shrek, El espantatiburones, Madagascar, Bee Movie, Vecinos Invasores…).

La historia de Kung Fu Panda no deja de ser un hilo conductor muy básico y fino del que colgar las cosas que realmente interesan, es decir, personajes ultramolones que te vienen en el Happy Meal, sucesiones de gags que sostengan el ritmo y alguna que otra enseñanza sobre valores esenciales para los pequeños de la casa (debo añadir, muy finamente orientalizadas a lo zen). Pero, no nos engañemos, demonios, yo he pagado para eso y justamente eso es lo que he obtenido. Técnicamente, Kung Fu Panda sienta un nuevo estándar para la compañía, eones lejos de animales de zoo y abejas, con un acabado de texturas extraordinario, una dirección artística depurada hasta la excelencia y una gestualidad de los personajes de quitarse el sombrero.

Y esa es la gran baza del panda rechoncho. Que te hace reír no por lo que diga, sino por las caras que pone, que lo dicen todo. Es tremendo. En algunos casos, casi chaplinesco, lo cual, en un entorno lleno de referencias a clásicos del género de las artes marciales, no choca sino complementa fantásticamente. En una historia sobre el destino, la confianza y, chiquipunto para el equipo de los guionistas, la decepción, que no deja de ser el motor de un villano medianamente carismático, algo sobre la media y con lo que darnos con un adoquín en los dientes, Po es un repertorio de recursos físicos. Mimos, miradas, movimientos imposibles de no-cejas, porque no las tiene, sus andares, la manera de encajar una y mil veces la sucesión de ostias como panes que recibe estoicamente… es un personaje que no te cansas de ver.

Visualmente la peli es una sobrada tras otra, para empezar, por los insertos hechos con animación tradicional (y un uso imposible del español en los diálogos, muy tremendo). La fluidez de las escenas de pelea, que lleva la cámara en un frenesí sin ataduras, la sucesión de bullet-times que se distribuyen fifty-fifty entre el lucimiento y la búsqueda de la risa, el diseño y coreografía de ciertos momentos, como la imposible lucha con los palillos chinos… Todo acompañado por Hans Zimmer y John Powell a panchas en la banda sonora. Perros viejos de la compañía y de este tipo de producciones, no realizan una obra maestra, que tampoco se requería, pero dotan al tema principal de Po la socarronería, un poco a lo Kill Bill, que el desenfadado tono de la cinta requería.

Neuronas fuera. Palomitas y refresco dentro. Kung Fu Panda da hora y media de diversión asegurada. Mínimo este verano. Muy posiblemente, sus secuelas, alguno que otro más.

PUNTUACIÓN: 6.75 / 10

LO MEJOR: Po.

LO PEOR: Es muy básica. Terriblemente básica.

EL MOMENTO: El terrible golpe del tornillo del dedo, ¡chacaflush!

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Hellboy 2: Finísima ficción

Guillermo del Toro está de regreso, y no viene sólo. Trae a sus espaldas las excelentes actuaciones de un sólido casting liderado por Ron Perlman, trae la fotografía impresionante de Guillermo Navarro (hay que estar pendientes de este otro mexicano, pues su técnica va despuntando), trae la solidez de un guión construido con pasión, una narrativa que sólo puede tener el mejor cuenta-cuentos de la actualidad, trae de regreso también a mi músico favorito Danny Elfman , quien no tiene de otra más que reinventarse y nos presenta un soundtrack que rompe con sus claves burtonianas y rediseña el estilo musical tan pulido que le conocemos.

En pocas palabras, el ejército dorado no son los robots de la película, es toda la gente que trabajó en esta producción, si bien el personaje no se adaptará a todos los gustos y no gozará de una taquilla como la de The Dark Knight o no será tan popular como el IronMan de Downey Jr. La verdad es que esta es hasta ahora la cinta ‘live action’ mejor lograda del verano (a reserva de lo que pase cuando la secuela de Batman Begins al fin se estrene).

Hellboy II: The Golden Army es un ejercicio ya más de trámite que una revolución, es decir: desde El Laberinto del Fauno Del Toro está pulidísimo, y Hellboy no es material original si no ya un complejo trabajo creado por Mike Mignola, así que conociendo los personajes y trabajando codo a codo con el padre de estos, el trabajo de Guillermo es solamente imprimir en fotogramas ese mundo de fantasía. Pero a diferencia de lo que vimos en 300 o Sin City, por ejemplo, Del Toro no busca hacer la copia fiel, si no más bien llevar ese mundo de fantasía a sus propios sueños y pesadillas. Todas las criaturas tienen su sello personal, y nos lleva de la mano a un mundo de elfos y ogros que habitan en la tierra con nosotros, algo así como Hellboy meets Harry Potter (sería un buen ‘crossover’).

La película cuenta con las excelentes actuaciones del casting original menos uno, el agente John Myers, interpretado por Rupert Evans, a quien supuestamente Rojo manda a la Antártida. Selma Blair está más segura en los zapatos de Liz Sherman y los príncipes elfos interpretados por Anna Walton y Luke Goss son memorables.

Lo que hace de esta secuela algo muy especial son dos elementos: (SPOILER) la creciente amenaza de ver a Hellboy convertido en el ejecutor del Apocalipsis Terrenal (fin de SPOILER), y que esta historia es como un cuento de hadas relatado dentro de una compleja obra de ficción, el cuento dentro del cuento. de hecho la secuencia inicial con el relato de la leyenda debería servir como cinta en sí mismo, una unidad completa y un cortometraje animado de 10.

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George Clooney, antes de ER

Como todos sabemos, la mayoría de los actores que ahora son grandes estrellas, muchas veces han tenido que aceptar casi cualquier cosa, o directamente cualquier estupidez de papel, con tal de que siguieran llamándoles y, quizá en un futuro, llegar a ser alguien. A fin de cuentas no todos hemos nacido con padrino, y hay gente que tiene padrino y tampoco llega a ningún lado durante mucho tiempo.

Que se lo digan a George Clooney, que ahora puede ser respetado (de hecho, es un buen actor dramático y un excelente actor de comedia), sobrino de la muy famosa (en U.S., aquí no tanto), Rosemary Clooney, ya fallecida, que durante una época fue la gran cantante americana pop, y es primo de Miguel Ferrer, al que hemos visto en unos cuantos papeles; pero lo cierto es que durante muchos años parecía que este hombre no se iba a comer un colín, ahí donde le veis ahora.

Fue ascendiendo muuuy lentamente en series de Tv de cuarta categoría, apareciendo en secuelas de películas nefastas, como la muy revisitada (ahora, claro) Return of the Killer Tomatoes!, y dejándose ver en series famosas, donde duraba pocos episodios, como Roseanne. En la década de los 90 no pudo empezar peor: perdió el papel que interpretaría Brad Pitt en Thelma & Louise y empezó a desesperarse. Sólo así se explica que después de tanto esfuerzo apareciera de esta pinta, aunque durante 10 seg, en la olvidada y archivada The Harvest…¡Sólo un año antes de la mitica E/R que le lanzaría a la fama!

Actores del mundo, no desesperéis.

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“Where the Wild Things Are”, el Jonze perdido

corre corre que te pillo

Lo de Spike Jonze, celebrado director de Adaptation o Cómo ser John Malkovich, por la cual fue nominado al Oscar en la categoría de mejor dirección, con su última película no tiene nombre. Y si lo tiene ni le debe hacer gracia ni debe sonar muy educado.

Jonze lleva varios años con la adaptación al cine del cuento infantil “Where the Wild Things Are”, de Maurie Sendak, producido por Warner. Rodada en su mayor parte en la segunda mitad del 2006, su estreno estaba previsto para este mismo año, pero ahora no aparece en ninguna parrilla de lanzamientos de la casa para lo que queda de 2008.

El cuento original nos relata la historia de un chico, bastante travieso y cabroncete, que es castigado a su cuarto sin cenar, y allí, encorajado, crea un mundo imaginario lleno de bestias exóticas donde es el rey indiscutible. Y a ver quién es el chulo que le deja sin postre.

La película cuenta con un reparto encabezado por Catherine Keener, Paul Dano, James Gandolfini y la voz del oscarizado Forest Whitaker. Y en verdad las primeras críticas del guión, realizado a cuatro manos por el novelista Dave Eggers y el propio Jonze, fueron muy buenas. Pero luego llegaron los pases de la película con público, y se dice que los niños lloraban asustados en la sala, precisamente no lo que Warner esperaba del proyecto.

Cuentan que las criaturas, actores en grandes trajes de peluche con caras animadas, eran demasiado bizarras y frías, que en la película realmente no pasaba nada, y que el tono general era más mezquino que travieso. Vamos, contratas a Jonze y te hace una película Jonze. A quién se le ocurre.

VIDE-O-RAMA 1: prueba de pantalla de las criaturillas salvajes, en un estado muy previo de la producción, ni siquiera con el chico que finalmente sería el protagonista.

¿Y qué hacen los americanos pudientes en estas situaciones? Pues lo normal. Entrar en pánico. El estreno se retrasa indefinidamente, y durante un tiempo se habla insistentemente con el re-rodaje completo del film y la desvinculación de Jonze del proyecto por las consabidas “diferencias creativas”, vamos, el “la mía es más larga que la tuya” de toda la vida.

Es ahora cuando Alan Horn, al que es muy fácil mandar al cuerno en español, uno de los jefazos de la compañía, en una entrevista con el L.A. Times dice que Jonze no está fuera del proyecto. Que si bien es cierto que el resultado no es lo que se esperaba para un proyecto dirigido a grandes audiencias, apoyan totalmente la visión del director, dándole más tiempo y dinero para redondear el resultado. ¿Cómo? Por ejemplo retocando con CGI las criaturas para hacerlas más achuchables. Que en las navidades deben venderse como churros, for the love of Disney.

Espremos que no sea un arranque de correctismo y lavado de imagen del proyecto, y que realmente podamos disfrutar de un buen Jonze, que es como tomar un buen vino. Por la percepción deformada de la realidad que deja si se toma mucho, digo.

VIDE-O-RAMA 2: cuando se menciona a Disney, nunca es en vano. Lo repites 3 veces y te aparece John Lasseter, mr. Pixar, versión mozo friki de 1983, con una prueba de integración de animación tradicional y por ordenador para una posible adaptación del cuento.

Enlace: Can Spike Jonze save “Where the Wild Things Are”? | Vía: Rotten Tomatoes

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Batman contra el hype

Mucho, mucho peso sobre sus hombros. El mayor enemigo de Batman no es el Jocker sino el hype. Y es que la película sobre el caballero oscuro está levantando expectativas como hacía tiempo que no conocíamos.

Si hace poco sonaban voces que reivindicaban un oscar póstumo para el malogrado Ledger ahora son predicciones de analistas que colocan a la cinta como la tercera más taquillera de la historia en lo que a recaudación el fin de semana del estreno se refiere. En la Warner, que intuyen lo negativo de no cumplir tales exigencias, han rebajado los 130 millones de los que se hablan a unos, nada modestos por otro lado, 100 millones de recaudación en dicho debut.

Dentro de una semana veremos si Batman se acerca a Spiderman 3 y a la segunda parte de Piratas del Caribe en esta demencial carrera. Demasiados ojos puestos sobre una criatura que gusta de moverse en las sombras.

Enlace: ‘El caballero oscuro’ huele a récord | Vía: europapress

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Ace Ventura, homenaje

Me entero hace poco, atónito, que hay una tercera parte con el personaje de Ace Ventura, Ace Ventura Jr., a pocas fechas de estrenarse. Yo no sé si alguien va a tener el coraje y el aburrimiento mortal le va a empujar a cometer una gran equivocación, pero jamás sospeché que llegásemos a esto. No es cuestión de la tan traída y llevada falta de originalidad. Es cuestión de no romperse un poco más los cuernos.

Pero lo cierto es que la primera película, con lo descerebrada y boba que es, nunca me canso de verla. Me meo de risa, un tanto a costa de mí mismo, con sus payasadas. Qué más me da a mí Ace Ventura y sus secuelas, disfruto como loco de uno de mis ídolos, el sinpar Carrey, que desmiente en esta película las limitaciones humanas para convertirse en dibujo animado. De hecho, un cartoon de la Warner no le llega ni a la suela de los zapatos.

Este payaso genial, que tiene un corazón de oro, es la auténtica gran estrella de Hollywood de los últimos 15 ó 20 años. Y en esta película no hace más que desmontar, como buen bufón, todas las convenciones sociales con un gusto por el derribo y la salvajada indescriptibles.

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Joe Pesci/James Cagney

Cada vez que leo que la originalidad ya no existe, pienso que puedo estar de acuerdo o no, según el caso. Pero cuando algunos incluyen en su argumentación remakes, plagios, adaptaciones de series o de videojuegos, referencias a otros filmes, y ese largo etc esperable, me doy cuenta de que algunos, y no se me ofendan tampoco ahora, caen con demasiada facilidad en los clichés. O no conocen realmente la historia del arte.

Realmente todo proviene de otra cosa. Nada es original por generación espontánea. No viene un tipo y se saca de la manga algo que nadie haya visto jamás, ni siquiera imaginado. Cuando la gente le echa en cara a Tarantino que todo lo saca de otras fuentes en realidad no saben que los artistas lo sacan todo de otras fuentes. El arte romano es una herencia estética (parcialmente) del griego. Y así ha sido siempre.

Otra cosa es que el (supuesto) cinéfilo o analista no tenga ni idea de que ese director que tanto le gusta se nutre tanto o más de otras fuentes como Tarantino, al que a lo mejor desprecia como director. Pueden ser fuentes muy variadas (no sólo el cine, sino también la ópera, el cómic, la pintura…) como Coppola, o tengan el cine clásico tan metido en vena, que ya casi ni se les note…como Scorsese. La originalidad no está en el tema, sino en la mirada.

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‘The U.S. vs John Lennon’ - Imprescindible

Sin lugar a dudas el documental es el género más importante de la actualidad. Sólo en él tenemos un arte cinematográfico combativo, activista, que persigue mostrar una realidad social, mundial, universal. Con él los cineastas se sienten más libres no sólo para tratar temas de gran complejidad y relevancia, sino también para experimentar en estructuras y sintaxis narrativas impensables en un cine comercial de ficción.

Y la oportunidad que han tenido los directores David Leaf y John Scheinfeld para retratar la labor política de índole anti belicista de uno de los mártires del siglo XX, John Lennon, no la han desaprovechado con un magnífico trabajo documental de entrevistas y de archivos históricos que indaga con buen gusto, humildad y un gran montaje, en los últimos años del artista que puso en jaque la labor de represión social de Hoover, Nixon y otros sujetos de su calaña, para quienes la democracia consistía en eliminar sin escrúpulos ideas y personas portadoras de ideas que pusieran en peligro su tinglado. Un tinglado que dura hasta el día de hoy con la abyecta, y parece interminable, guerra de Irak.

Resulta impresionante, a falta de otro calificativo mejor, cómo los cineastas responsables de éste filme elaboran un mosaico histórico (pleno heredero de las revoluciones intelectuales y sociales sesentayochistas francesas que ahora cumplen 40 años, y es que nada ocurre por azar) en el que se nos revela nítido y clarificador el paisaje moral y político de una época convulsa y apasionante, la respuesta a un creciente fascismo en el gobierno de U.S., que se formuló en la década más importante del siglo a todos los niveles (años 70), y que aunque pareciera que nada ha conseguido, pues seguimos igual o peor que entonces, ahí quedo como un signo de rebeldía, de protesta, de exigencia de un cambio de rumbo en un país que hace ya mucho perdió su inocencia y su dignidad.

The U.S vs John Lennon no mitifica, no glorifica, no pretende manipular ni enmarcarse en una ideología. Más bien pretende hacer pensar, pretende arrojar un manojo de dudas y de cuestiones sin resolver en torno a la muerte del mítico activista. No es por tanto un estudio de la persona sino, como indica el título, el relato de la lucha de un gobierno contra una figura de extraordinario carisma y capacidad de comunicación como lo era Lennon, al que se acerca con una mezcla de ternura y compasión.

Es interesantísimo cómo te argumenta en favor de la idea de que fue bastante manipulado desde su llegada a NY, para quedarse a vivir allí. Y es fundamental la sutil pero innegable sospecha que deja sobre la mesa de que su muerte no fue para nada un acto incidental. No hacía falta que nos dijeran que la muerte de Lennon, como la de Malcolm X, la de Kennedy, la de Fred Hampton, la de Martin Luther King, no tiene nada que ver con la acción de un descerebrado solitario. Siempre son descerebrados solitarios los que asesinan, en ese país enfermo, a los líderes del pensamiento anti-sistema, pero es gratificante observar con qué criterio van estableciendo no una teoría de la conspiración, sino una verdad incontestable que enfurece e indigna, pero que al mismo tiempo libera de complejos de paranoias.

Imprescindible no sólo para los seguidores de este artista y para los degustadores del cine documental, sino también para los que ansíen conocer cómo funciona este mundo, que es casi siempre el peor posible. Esperemos que con Barack Obama se rompa el maleficio, y no resulte asesinado por un maníaco depresivo, aunque parece improbable.

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Ya piensan en una secuela de ‘Sexo en Nueva York’

Y es que no falla, la tan habitual técnica de Hollywood de explotar hasta el infinito los éxitos de taquilla ha alcanzado a Sexo en Nueva York. Los 200 millones de dólares que la cinta ha recaudado por todo el mundo tienen la culpa. No es de extrañar que en Warner/New Line estén locos de contentos por el hallazgo de esta nueva gallina de los huevos de oro.

Michael Patrick King, responsable de la serie y de la primera película, ya estaría trabajando en la secuela según unas recientes declaraciones de Michael Lombardo, presidente de programación de la cadena HBO. Si esto sigue así dentro de unos años nos encontraremos con una interesante película sobre el sexo en la tercera edad, eso sí, en Nueva York, que tiene más glamour.

Vía: Habrá secuela de ‘Sexo en Nueva York’

Enlace: europapress

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Cine y/o TV (1)

En una de las primeras secuencias del capítulo número 10 de una de las series del momento, Mad Men, el personaje interpretado por la muy atractiva Christina Hendricks y el interpretado por el muy televisivo John Slattery hablan en torno a una película que está en esos momentos en cartelera en Nueva York en 1960: The Apartment.

No es un simple guiño, ni un capricho del guionista. Como no lo es establecer un puente entre esta serie fundamental para entender la televisión y el audiovisual de hoy, y aquel filme inolvidable tan importante para su época, auténtico puente entre el cine de los 50 y el de los 60 y 70. Ambas transcurren en la misma época, en Nueva York, y ambas nos hablan de las mismas cosas y los mismos motivos, aunque las personalidades de sus creadores (y esto se agradece) sean tan distintas.

Que la televisión norteamericana vive un momento de esplendor sin equivalencias en ninguna época de su historia, es una evidencia que todos compartimos. Tanto es así, que el talento que antes residía y trabajaba y ofrecía lo mejor de sí mismo en Hollywood, en los grandes estudios, ahora existe, no refugiado sino en su esplendor, en la televisión. El talento del cine norteamericano, año a año cada vez se encuentra menos en los grandes estudios y más en el cine de autor, que quizá sea menos digerible para el mercado internacional, o más heterodoxo, pero también más personal e influyente.

El tipo de producción asalariada, en serie, que antes tenía lugar en la industria del cine más famosa del mundo, conoció dos décadas (años 30 y 40) prolíficas y brillantes, para comenzar a desintegrarse en los 50 y firmar su defunción en los 60. El cine que ahora conocemos proveniente de la patria de Lincoln es fruto de la revolución del Neo-Hollywood de los años 70 (al que ofreceremos en el futuro un post apasionado), que ha de compartir procedencia con los productos palomiteros que no tienen más pretensión que recaudar dinero como una máquina tragaperras.

Pero ese sistema de producción, esa forma de trabajar, sigue viva y demostrando que la profesionalidad acumulada es algo valiosísimo. Ahora bien, en televisión. O cine, porque estas series se filman en 35 mm, con una calidad fotográfica altísima. La frontera realmente es ilusoria. ¿Qué mayor aventura de suspense y Sci-Fi se puede adquirir ahora que la fabulosa Lost? ¿Qué mayor relato de espionaje que el inigualable 24?

Tres series fundamentales, dos de ellas nacidas a finales del siglo pasado y la última a principios de este, han cambiado el panorama audiovisual para siempre: The Sopranos, Sex and the City, Six Feet Under. Ahora las películas vendrían a ser los relatos cortos literarios, y las series las grandes novelas de folletín con múltiples entregas. Pero en ambos soportes puede uno encontrar, proveniente del país con mayor vitalidad en cine del mundo, talento e ingenio, actores casi perfectos, guiones brillantísimos.

Wilder fue el más misántropo, y el que describió la misoginia con mayor perfección en su época. Ahora, su respuesta ‘televisiva’ (fotografiada de forma magnífica en cine), Mad Men, narra para esta generación el terrible machismo y los cambios trascendentales para entender el mundo de hoy acaecidos en los años 60, prólogo de la juventud y la protesta y la revolución intelectual sesentayochista, que este año ha cumplido su cuarto decenio.

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Cuba podría vetar ‘Ché’

¿Será verdad u otra nueva estrategia de marketing?

Uno ya es perro viejo, y cuando observa cómo la gente se deja impresionar por ciertas noticias, pues le sale sin querer la sonrisa socarrona del “anda que no huele esto a promoción engañosa”. Resulta que el director del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de Cuba (el festival de Cuba, vaya), ha afirmado en recientes declaraciones que si la cinta de Steven Soderbergh, tan esperada, sobre el revolucionario más famoso de todos los tiempos, contiene ataques a Castro, será vetada.

De esta forma se podría arruinar el significado simbólico y el homenaje a tan controvertida figura (para unos un tirano y un genocida, para otros un adalid de la libertad…) que tendría el estreno en el festival de la isla de tan importante título, que como todos sabemos estará dividido en dos partes.

Lo cierto es que a poco que se observen los hechos con algo de espíritu crítico, la noticia resulta sospechosa. Alfredo Guevara, el director del festival (también lo de su apellido tiene guasa), no ha visto la película. O nos toman por tontos o ésto parece un diálogo de besugos. El productor de la cinta, Álvaro Longoria, dice que “sería muy extraño que resultara prohibida”. Pero el director del festival prácticamente insulta o menosprecia a Soderbergh cuando responde que “Soderbergh ha podido confundirse con tantas fuentes de información”.

Me parece escandaloso que Guevara enjuicie la película sin haberla visto antes, y que dé por hecho el error interpretativo del director. Estamos de acuerdo en que quizá un norteamericano no sea precisamente el tipo adecuado (aún alguien del talento probado de Soderbergh) para llevar a buen puerto esta historia evitando las manipulaciones de los historiadores, para ofrecer algo realmente esclarecedor. Pero antes de atacar habrá que disponer de toda la información.

Como dice cierto personaje en Strange Days (frase que suscribo plenamente…qué raro que no me guste nada The Matrix, ¿verdad?): “la cuestión no es si estás paranoico, la cuestión es si estás lo bastante paranoico”. Especulemos un poco, dándonos de la mano con la paranoia:

  1. Esta película ha visto retrasado su estreno, y nadie ha explicado por qué. Generalmente cuando una película retrasa su estreno es que algo huele a podrido en Dinamarca. O el montaje no ha convencido a sus responsables o no saben bien como venderla, o no se sienten seguros, en definitiva, de su capacidad de arrastre popular.

  2. Su estreno en Cannes se ha saldado con un pobre resultado crítico. Y el premio interpretativo para Benicio del Toro más que ayudar, ha sido contraproducente, ya que no han sido pocas las voces que aunque le reconocen su mérito, consideran exagerada esa distinción.

  3. Su estreno en dos partes, en principio una estrategia lógica dada la complejidad del personaje y el deseo de Soderbergh de contar la historia de la forma más prolija posible, compromete seriamente su resultado comercial. No hay nada escrito en leyes de mercado, pero ésta es una producción más ambiciosa (comercialmente) que por ejemplo Kill Bill. Y bastante más cara.

Conclusión: quizá para curarse en salud, los productores y responsables del marketing del filme, ante el estreno de diciembre en el susodicho festival, han decidido montar cierta polémica, que siempre viene bien. Los cronistas de Cannes nos contaban que la película había dejado frío a casi todo el mundo. Y eso, teniendo en cuenta el personaje protagonista, es ciertamente lo peor que podían decir. Es necesaria la polémica. Y ahora que ha coincidido que Fidel comienza a dar señales de no estar en condiciones físicas de dar polémica (aunque sigue mandando en la sombra, como todos sospechamos), pues no debería sorprendernos que a finales de año tengamos más controversias en torno a su estreno, y provenientes de Estados Unidos, para asegurarse que el filme está en boca de todos.

Lo admito. Desde que con la muerte de Heath Ledger se aprovechó la polémica de su muerte afirmando que su personaje podría ver recortadas algunas secuencias para no escandalizar al espectador (???), el que suscribe no se deja impresionar por nada, y siempre está dispuesto a pensar que las polémicas no son más que un montaje para sacarle la pasta (y terminar con la paciencia) del personal. Lo que escandaliza realmente es que, una y otra vez, nos tomen a todos por idiotas. Ya cansa.

Enlace: Cuba pone reparos al Che… de Soderbergh

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David Hayter quiere escribir ‘Lost Planet’

Hay casos realmente curiosos en la industria del cine. Algunos realmente notables. Pero muy pocos como el del ínclito, para algunos jugones, David Hayter. Desconozco cuantos dobladores de juegos existen por ahí con la suficiente capacidad creativa, ímpetu y ánimo para escribir guiones. Este hombre, además, empieza a ser famoso en esa disciplina, pues a los libretos de X-Men y X-Men, United, ahora hay que sumar el de la inminente Watchmen.

Pero ya era famoso antes, pues le presta la voz a uno de los personajes de videojuegos más famosos del mundo, el siempre metido en líos Solid Snake, que protagoniza la multivendida y famosísima saga de Metar Gear Solid. Casi nada. Ahora, acaban de echarle para atrás su muy ansiado proyecto, del que decía que tenía un guión terminado, de adaptar ese videojuego a la gran pantalla. Se llegó a rumorear que P.T. Anderson iba a dirigirla…

Aún así resulta inasequible al desaliento, y sin amilanarse ahora anuncia que está dispuesto a conseguir ver en una sala de cine la adaptación de su muy querido juego Lost Planet (pieza artesanal muy recomendable). A ver si esta vez lo consigue.

Enlace: David Hayter quiere hacer la película de Lost Planet

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