Vivo en un mundo de fantasía. Soy Hipertextual. Leer más

Cine y/o TV (1)

En una de las primeras secuencias del capítulo número 10 de una de las series del momento, Mad Men, el personaje interpretado por la muy atractiva Christina Hendricks y el interpretado por el muy televisivo John Slattery hablan en torno a una película que está en esos momentos en cartelera en Nueva York en 1960: The Apartment.

No es un simple guiño, ni un capricho del guionista. Como no lo es establecer un puente entre esta serie fundamental para entender la televisión y el audiovisual de hoy, y aquel filme inolvidable tan importante para su época, auténtico puente entre el cine de los 50 y el de los 60 y 70. Ambas transcurren en la misma época, en Nueva York, y ambas nos hablan de las mismas cosas y los mismos motivos, aunque las personalidades de sus creadores (y esto se agradece) sean tan distintas.

Que la televisión norteamericana vive un momento de esplendor sin equivalencias en ninguna época de su historia, es una evidencia que todos compartimos. Tanto es así, que el talento que antes residía y trabajaba y ofrecía lo mejor de sí mismo en Hollywood, en los grandes estudios, ahora existe, no refugiado sino en su esplendor, en la televisión. El talento del cine norteamericano, año a año cada vez se encuentra menos en los grandes estudios y más en el cine de autor, que quizá sea menos digerible para el mercado internacional, o más heterodoxo, pero también más personal e influyente.

El tipo de producción asalariada, en serie, que antes tenía lugar en la industria del cine más famosa del mundo, conoció dos décadas (años 30 y 40) prolíficas y brillantes, para comenzar a desintegrarse en los 50 y firmar su defunción en los 60. El cine que ahora conocemos proveniente de la patria de Lincoln es fruto de la revolución del Neo-Hollywood de los años 70 (al que ofreceremos en el futuro un post apasionado), que ha de compartir procedencia con los productos palomiteros que no tienen más pretensión que recaudar dinero como una máquina tragaperras.

Pero ese sistema de producción, esa forma de trabajar, sigue viva y demostrando que la profesionalidad acumulada es algo valiosísimo. Ahora bien, en televisión. O cine, porque estas series se filman en 35 mm, con una calidad fotográfica altísima. La frontera realmente es ilusoria. ¿Qué mayor aventura de suspense y Sci-Fi se puede adquirir ahora que la fabulosa Lost? ¿Qué mayor relato de espionaje que el inigualable 24?

Tres series fundamentales, dos de ellas nacidas a finales del siglo pasado y la última a principios de este, han cambiado el panorama audiovisual para siempre: The Sopranos, Sex and the City, Six Feet Under. Ahora las películas vendrían a ser los relatos cortos literarios, y las series las grandes novelas de folletín con múltiples entregas. Pero en ambos soportes puede uno encontrar, proveniente del país con mayor vitalidad en cine del mundo, talento e ingenio, actores casi perfectos, guiones brillantísimos.

Wilder fue el más misántropo, y el que describió la misoginia con mayor perfección en su época. Ahora, su respuesta ‘televisiva’ (fotografiada de forma magnífica en cine), Mad Men, narra para esta generación el terrible machismo y los cambios trascendentales para entender el mundo de hoy acaecidos en los años 60, prólogo de la juventud y la protesta y la revolución intelectual sesentayochista, que este año ha cumplido su cuarto decenio.

Via

Copypasteado recomienda

Argentina Experiment

, HECHOS QUE ME INTERESANhttp://argentina-experimental.blogspot.com/